martes, 3 de agosto de 2010
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jueves, 29 de julio de 2010
empresas familiares E&N julio 2010.wmv
miércoles, 28 de julio de 2010
comunicacion en empresas familiares E&N julio 2010.wmv
sábado, 17 de julio de 2010
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lunes, 12 de julio de 2010
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viernes, 2 de julio de 2010
Brasil, ¿preparado para ganar o para perder?
miércoles, 30 de junio de 2010
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martes, 29 de junio de 2010
El arquero juega en punta de pies, mundial IV
jueves, 17 de junio de 2010
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miércoles, 16 de junio de 2010
Marcar, desmarcarse y moverse: mundial II
Marcar, desmarcarse y moverse
Reflexiones de liderazgo desde el mundial de fútbol II
El anterior mundial tuvo como principal figura a Cannavaro, un defensa italiano, indicación de la estrategia predominante en los equipos. Este campeonato tiene a la fecha un bajo promedio de goles, lo que nos hace pensar que la defensa será clave, eso significa, cuidar el arco y atacar poco o con precaución.
A un delantero le piden entonces que aprenda a desmarcarse, a quitar “de encima” a los contrarios, buscando el espacio apropiado para recibir el balón, hacer una jugada y poder patear al arco.
Eso exige al delantero saber moverse en el terreno, observar y mirar a los oponentes, aprender sus desplazamientos y sus conexiones, a “leer” el partido para encontrar debilidades en el rival, a buscar zonas desmarcadas desde donde crear jugadas de riesgo, a relacionarse bien con sus compañeros para proponerles acciones creativas, a poner en práctica las jugadas de laboratorio, a aplicar con juicio lo planeado y practicado, y a escuchar al entrenador cuando brinda instrucciones y plantea nuevos movimientos.
Los delanteros de hoy también tienen una responsabilidad: marcar. Deben presionar a los defensas y a los volantes para no permitirles armar jugadas, para motivar un error; estar encima del rival, con lo cual le dificulta irse a la ofensiva. A diferencia del mal llamado “fútbol” americano, los atacantes deben estar pendiente del juego, pues en cualquier momento su equipo inicia una acción ofensiva.
¿Cómo el liderazgo personal y de los equipos se relaciona con marcar, desmarcarse y moverse, si se asume que la persona, el equipo y la organización deben estar siempre en función de ataque?
Recordemos que el propósito del liderazgo personal es mejorar de manera integral las propias condiciones de vida; similar es con los equipos y las organizaciones.
¿Qué marcar cuando asumo el liderazgo?
Primero, debo determinar con claridad cuál es mi propósito, mis objetivos y mis metas: propósito, la gran aspiración; objetivo, el logro definido; la meta, cuantificada en el tiempo (estos conceptos, que suelen confundirse como sinónimos).
Debo marcar mis limitaciones y debilidades; prefiero hablar de limitaciones, pues es una “barrera” que puedo mover o cambiar, más ambos términos son conocidos y podemos usarlos como sinónimos.
Es preferible ver mis limitaciones como un oponente. Al hacerlo, busco comprenderlas: cuál es la limitación o debilidad, cómo se manifiesta, cuál es la causa, cómo me afecta.
Es importante recordar que muchas de mis limitaciones o debilidades son de tipo mental: miedos, ansiedad, tendencia a la perfección, bajo umbral para el error, tendencia a la mediocridad o a la resignación; otras son asunto de aprendizajes y conocimientos, y habilidades, con lo cual aprender, reaprender y desaprender se torna clave.
Debo marcar mis potenciales amenazas: otros “jugadores” y sus estrategias; los tendencias en mi entorno de juego: mi profesión o mi oficio, el gremio, el sector de negocios en el que me muevo, el conocimiento y la educación; las del entorno, potenciales cambios sociales, culturales, económicos. En general, marcar estas amenazas busca estar pendientes de ellas; y jugar de manera prospectiva, proactiva y propositiva.
Marcarlas es asumir una estrategia positiva y ofensiva: solemos buscar las oportunidades, para lo cual andamos con radares y escáneres que parecen fijos en registrar lo bueno, más no son capaces de “ver” lo malo y los cambios, o lo hacen tarde, con lo cual reaccionamos, nos pro-actuamos.
Al proponerte marcar a estos “oponentes”, desde una posición positiva, es para saber cuándo desmarcarse, cuándo anticiparse, cuándo encontrar el espacio vacío para atacar (no solo avanzar, recuerda el artículo anterior).
Si tu propósito de liderazgo personal es mejorar de manera integral tus condiciones de vida, asumir una posición de ataque-defensa es clave, así podrás moverte mejor en tu vida, con tus alianzas, evitar los goles y hacer muchos, para alzar tu propia copa.
jueves, 10 de junio de 2010
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jueves, 3 de junio de 2010
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lunes, 31 de mayo de 2010
evaluación positiva del equipo. mayo 2010.wmv
domingo, 30 de mayo de 2010
Evaluación positiva del equipo de trabajo
lunes, 24 de mayo de 2010
Un jefe-líder marca el camino y el ritmo
Un jefe-líder marca el camino y el ritmo
Si usted dirige un negocio, una microempresa o una pequeña empresa, es seguro que estará orientado a la producción de su servicio o producto: qué y cómo vender, cómo ganar más dinero, dónde estarán los clientes, son algunas de las preguntas usuales cada día.
Puedo apostar que usted llega primero a su trabajo y sale de último; que busca estar en cada parte de la empresa; vigila a cada empleado y casi que hace su tarea con él. Es decir, usted parece una mosca, por los cien ojos; un pulpo, por los ocho brazos; una araña, por la red que tiene, y hasta un tiburón, porque lo caza todo.
Le tengo malas noticias: usted está perdiendo dinero a montones. Y lo peor, usted pierde cada día: su salud y vida, o dígame ¿cuántas veces se queja en el día?; a su familia, o recuerde ¿cuántas veces le reclaman en casa por su quejadera del negocio y los empleados?; a sus amigos, o cuénteme ¿cuántos están aburridos con el mismo tema de conversación?
Aún peor, usted puede estar perdiendo clientes y ventas, o, sincérese, ¿cuántas veces ha escuchado eso de “yo le compro porque es usted, porque con esta gente que tiene…?
Sin querer queriendo
Como dice El Chavo, usted enseña sin querer queriendo. ¿Qué enseña usted a su gente, sus empleados? Formas de pensar y de hablar, maneras de comportarse y de actuar.
¿Cómo eso le ayuda a mejorar su negocio y ganar más clientes y dinero? Cuando sus empleados aprenden cómo deben comportarse y por qué, cómo deben atender a los clientes y porqué, y todos tienen claro lo mismo, usted no necesitará estar encima de ellos, vigilándolos todo el tiempo, porque ellos serán capaces de autocontrolarse y de autocorregirse. ¡Créame!
Cuando un grupo de personas tiende a pensar, analizar y tomar decisiones desde patrones similares de pensamiento, estamos frente a lo que se denomina modelos mentales colectivos, un factor que define, identifica y diferencia a los grupos sociales de otros.
Por ejemplo: usted sabe que debe levantarse a una hora temprana, incluso cuando durmió mal o se siente indispuesto; como sabe que es importante levantarse temprano, lo hace, y no necesita que se lo recuerden. Eso es un ejemplo de un esquema mental; cuando son varios sobre un tema similar, hablamos de un modelo mental.
Otro ejemplo: el modelo mental de los empresarios en el Atlántico, en cualquier área, sigue estando orientado a hacer negocios a corto plazo; por eso, cuando un empresario escucha de planes de inversión a cinco o más años, tiende a no aceptarlo; similar, cuando se le invita a planear más allá de un año, les cuesta trabajo.
En el caso de las personas empleadas de un establecimiento o una empresa, aprenden con el tiempo a comportarse de manera similares, a reaccionar de formas comunes, a actuar de acuerdo a lo que consideran es efectivo; en muchos casos, lo hacen de manera inconsciente.
Un liderazgo empresarial
Una de las responsabilidades principales de los empresarios y gerentes es fomentar esos modelos mentales en sus empleados, orientados a la calidad, la productividad, el servicio, el bienestar, entre otros aspectos. Aquellos pocos que lo hacen, disfrutan de una mejor empresa y de una mejor vida laboral, además de ser reconocidos por su liderazgo.
Las siguientes recomendaciones le pueden ayudar a lograr lo que se denomina modelos mentales y culturales colectivos para que usted se esfuerce menor, viva más, y claro, obtenga mejores resultados en su empresa.
1. Decidirse a ser un maestro y un líder de su gente. Eso implica saber que su tarea será de todo el día, todos los días, y que los resultados se verán poco a poco. ¡Se verán!, se lo aseguro.
2. Determine qué tipo de negocio o empresa desea; no le hablo del producto o servicio que ofrece o del sector empresarial en que se desempeña. Defina las cualidades de su mipyme: cómo quiere que sean sus empleados, cómo desea que lo reconozcan sus clientes y proveedores, en qué aspira a diferenciarse de la competencia en la forma de servir a los clientes. Como seguro usted lleva años al frente de su empresa, considere esas características que le han reconocido y que quizás con el tiempo ha perdido. Este ejercicio hágalo con calma y con tiempo suficiente.
3. Reflexione: ¿son cualidades que realmente desea y puede tener? ¿o solo son cualidades ideales que usted supone deben tener todos? Usted debe definir cualidades en las que crea realmente, las que considere importantes para usted, su gente y sus clientes. Escoja pensando en sus clientes y en usted mismo.
4. Si está claro en esas cualidades, pregúntese: ¿cómo debemos comportarnos mi gente y yo para manifestar esas cualidades? Es decir, qué debo hacer para mostrar con certeza que tengo estas cualidades. Defina tres comportamientos por cualidad. Ejemplo: una persona que es aseada: 1. Mantiene limpio su uniforme o su ropa; 2. Mantiene limpio y ordenado su sitio de trabajo; 3. Tiene ordenados y limpios los productos.
5. Con ese listado, haga una segunda reflexión: ¿esas cualidades usted las proyecta con su comportamiento diario? Si es así, felicitaciones. Si no, tranquilícese, va por buen camino.
6. Si no muestra esos comportamientos, debe comprometerse a hacerlo. Las cualidades que usted identifica deben manifestarse a diario, no por ratos. Si observa alguna diferencia, propóngase lograrlo. Pida ayuda a su pareja, a sus hijos, y a algún amigo o amiga para lo apadrinen.
7. Dedique un tiempo antes de la jornada laboral a explicarles a sus empleados de esas cualidades y de su propósito. Las personas necesitan explicaciones de qué desea, por qué lo desea y cómo se hará.
8. Sin querer queriendo, los siete pasos anteriores son un claro y firme ejercicio de liderazgo. Con su comportamiento y sus explicaciones, usted enseña a su gente, les muestra el camino, les marca el ritmo y les motiva a seguirle. Eso hace un líder. Continúe, que los frutos serán abundantes.
9. Cada día en público, delante de sus clientes y proveedores, elogie al empleado que muestre esos comportamientos y esas cualidades; sin exagerar, claro. Premie a quién más se compromete y muestra avances; no siempre es al mejor, pues muchas veces premiar a quien se mostraba rebelde es más importante que a quien siempre lo hace bien. Tranquilo, el premio incluye una felicitación pública y algo sencillo: un almuerzo especial, una película en dvd.
10. Si debe llamar la atención, dos recomendaciones: una: hable para todos sin hablar de alguien en especial, o sea, al que le caiga el guante; dos, hable a solas con la persona que desea corregir y siempre en términos positivos, resaltando el comportamiento y la cualidad que usted desea ver.
11. Persistencia y paciencia; cada semana disfrutará de un logro, hasta que pueda irse tranquilo de vacaciones porque sus empleados han aprendido de usted, su maestro o maestra, su líder.
sábado, 9 de enero de 2010
El NOSOTROS una red de vínculos + interrelaciones

El NOSOTROS una red de vínculos + interrelaciones
Una reflexión para equipos desde Avatar, la película (3)
Los na´vi, la raza de Pandora en la película Avatar, unen su cabello con la crin de su caballo y su ave, lo que genera un vínculo, el “sajelo”, entre ambos seres que se rompe con la muerte.
Igual hacen con el árbol sagrado, una analogía a la madre tierra; al unirse con el árbol pueden escuchar sus voces y aprender de sus ancestros.
La defensa de este árbol ante la amenaza humana es que la naturaleza de Pandora y los na’vi están unidos en una “red electró-química”, una red de flujo de energía, un mundo sistémico: al eliminar un elemento, los demás se afectan.
La película coloca con matices de leyenda dos conceptos claves del pensamiento humano: el pensamiento sistémico y nuestra relación ecológica con la naturaleza.
Pensar sistémico
Un sistema es una red interconectada de elementos, que integrados como en una unidad es a su vez un elemento de una unidad mayor; afectado un elemento, se afecta la unidad y el todo; las características de un sistema se manifiestan cuando el sistema ”cobra vida”, es decir, descomponiendo el sistema no pueden aprovecharse o reproducirse esas características.
En nuestro interés de los equipos de trabajo, asumir al equipo, y a la organización como un sistema es una de las principales dificultades en para el desarrollo y el cambio; planteado en un lenguaje positivo, el cambio requiere asumirnos como un sistema.
He conocido varias experiencias empresariales que “pelean” consigo mismos por esa razón: es fácil el ejemplo de que las personas de mercadeo no entienden a los de producción y viceversa para ilustrar lo sistémico – no confundir con sistemático. Por eso, los problemas no se solucionan mientras se trabaje desde “compartimientos estancos”, cada uno con su responsabilidad y con límites muy marcados.
Otra situación común no sistémica es pensar que al retirar a una persona, el equipo de sufre; o que al castigar a un individuo no afecta a los demás. En estos dos ejemplos, el aspecto humano entre en juego.
Entender otras “reglas” sistémicas son relevantes: el concepto de acción-consecuencia: todo lo que hago tiene un efecto, que golpea a todos; esos efectos pueden surgir a lo largo del tiempo, lo que dificulta “ver” las posibles consecuencias, pues tendemos a pensar linealmente, es decir, acción-efecto inmediato; y las relaciones entre causas-efectos, o arquetipos, pues se han encontrado varias “ciclos” de causa-efecto, que cuando se entienden permiten analizar una situación y definir una “palanca” donde iniciar el “tsunami” del cambio.
¿Cómo llevamos esos a la relación jefe-equipo e la de individuo-equipo?
Algunas opciones:
1. Crear el “sajelo”, el vínculo: es lo emocional, es el sentido de quiénes somos, qué compartimos, en qué creemos. Es la primera meta de los equipos, y del jefe-líder: la inclusión, crear identidad y pertenencia.
2. Fortalecer relaciones: aprender a conocernos y reconocernos; eso de calidad de tiempo vs cantidad funciona mejor cuando se comparten experiencias que tienen sentido para todos y que generan nuevos sentidos, es decir, fortalecer los vínculos.
3. Comprender el rol de cada uno en el equipo, respetarlo y valorarlo: más que personas, la fuerza del equipo está en los roles y las relaciones entre las personas. Por ejemplo, alguien puede ser el vendedor de menor habilidad pero su motivación imprime ganas a los demás, lo que lo hace requerido por todos para mantenerse unidos; a esa persona sola, separada de los demás, no se le puede “ver” su capacidad motivadora (recuerda, las características del sistema se aprecian cuando “se mueve”); si ese vendedor hace parte de otro grupo, es posible que no ejerza ese rol; por eso, hay que apreciar más que a la persona, el rol y la interrelación existente en el equipo o la organización.
4. Estudiar las situaciones o momentos (prefiero estos términos que son neutrales, al de problema, que connota dificultad, lo cual influencia de manera negativa a la mente; y no confundir con el “situation” inglés, que implica problema: “we have a situation” dice el portador de malas noticias). Al estudiar los momentos debemos apreciar el presente como un efecto o consecuencia de acciones pasadas; eso nos ayuda a entender el error para superarlo: ese error puede ser una acción repetida (sistemática) a la cual no hemos dado importancia o no hemos evaluado su influencia; puede ser una acción que vemos aislada y no integrada con otras acciones.
5. Al hacer el análisis sistémico, podemos comprender las interrelaciones con otras personas o con otros grupos; así, podemos “ver” las fuerzas positivas y negativas, es decir, las que ayudan a facilitar las metas y las que limitan su logro.
6. Esta forma de estudiar el momento nos permite “ver” el futuro: ¿cómo lo que hagamos hoy nos afectará mañana? ¿a quién afectará y cómo lo que hagamos hoy? Por consiguiente, decidir será más preciso, más equilibrado, más integral e integrador.
7. Todos ponen. Cuando se decide llegar a una meta y se traza el plan de acción, es valioso que todos pongan: primero, porque ya entendemos que desde lo sistémico, todos aportan; y que si a todos afecta, entonces, con mayor razón todos aportan. Además, eso refuerza el vínculo y las interrelaciones; Además, facilita trabajar las otras dos dimensiones de los equipos interrelacionados, poder y afiliación (+inclusión). Por último, el “yo aporto + todos aportamos” promueve la responsabilidad y la co-responsabilidad.
Ser sistémico empieza por modificar nuestro sistema de creencias, nuestro conjunto de pensamientos y valores; es abandonar lo lineal, los cuartos separados, para apreciar la vida de una manera diferente. No es que el mundo se vuelva sistémico, es que nosotros cambiamos la forma de “ver, sentir, escuchar, pensar y hablar” del mundo.
Pensar y actuar de manera sistémica nos ayudará con dos “fuerzas de liderazgo”: el pensamiento estratégico y el pensamiento creativo + lateral.
Consideramos que “ser estratégico” es aplicar estrategias, más ser estratégico es pensar, sentir y actuar de manera estratégica; lo primero es cosa de aplicar unas reglas y métodos y lo segundo es cosa de modificar nuestra forma de apreciar la vida. Igual con lo creativo y lo sistémico.
Entonces, mi invitación es a sentir el “sajelo”, a ser parte de él, del flujo de energía que crea el “nosotros”, el concepto más sistémico que puede haber, que en nuestro caso se llama equipo.

