miércoles, 16 de junio de 2010

Marcar, desmarcarse y moverse: mundial II


Marcar, desmarcarse y moverse

Reflexiones de liderazgo desde el mundial de fútbol II

El anterior mundial tuvo como principal figura a Cannavaro, un defensa italiano, indicación de la estrategia predominante en los equipos. Este campeonato tiene a la fecha un bajo promedio de goles, lo que nos hace pensar que la defensa será clave, eso significa, cuidar el arco y atacar poco o con precaución.

A un delantero le piden entonces que aprenda a desmarcarse, a quitar “de encima” a los contrarios, buscando el espacio apropiado para recibir el balón, hacer una jugada y poder patear al arco.

Eso exige al delantero saber moverse en el terreno, observar y mirar a los oponentes, aprender sus desplazamientos y sus conexiones, a “leer” el partido para encontrar debilidades en el rival, a buscar zonas desmarcadas desde donde crear jugadas de riesgo, a relacionarse bien con sus compañeros para proponerles acciones creativas, a poner en práctica las jugadas de laboratorio, a aplicar con juicio lo planeado y practicado, y a escuchar al entrenador cuando brinda instrucciones y plantea nuevos movimientos.

Los delanteros de hoy también tienen una responsabilidad: marcar. Deben presionar a los defensas y a los volantes para no permitirles armar jugadas, para motivar un error; estar encima del rival, con lo cual le dificulta irse a la ofensiva. A diferencia del mal llamado “fútbol” americano, los atacantes deben estar pendiente del juego, pues en cualquier momento su equipo inicia una acción ofensiva.

¿Cómo el liderazgo personal y de los equipos se relaciona con marcar, desmarcarse y moverse, si se asume que la persona, el equipo y la organización deben estar siempre en función de ataque?

Recordemos que el propósito del liderazgo personal es mejorar de manera integral las propias condiciones de vida; similar es con los equipos y las organizaciones.

¿Qué marcar cuando asumo el liderazgo?

Primero, debo determinar con claridad cuál es mi propósito, mis objetivos y mis metas: propósito, la gran aspiración; objetivo, el logro definido; la meta, cuantificada en el tiempo (estos conceptos, que suelen confundirse como sinónimos).

Debo marcar mis limitaciones y debilidades; prefiero hablar de limitaciones, pues es una “barrera” que puedo mover o cambiar, más ambos términos son conocidos y podemos usarlos como sinónimos.

Es preferible ver mis limitaciones como un oponente. Al hacerlo, busco comprenderlas: cuál es la limitación o debilidad, cómo se manifiesta, cuál es la causa, cómo me afecta.

Es importante recordar que muchas de mis limitaciones o debilidades son de tipo mental: miedos, ansiedad, tendencia a la perfección, bajo umbral para el error, tendencia a la mediocridad o a la resignación; otras son asunto de aprendizajes y conocimientos, y habilidades, con lo cual aprender, reaprender y desaprender se torna clave.

Debo marcar mis potenciales amenazas: otros “jugadores” y sus estrategias; los tendencias en mi entorno de juego: mi profesión o mi oficio, el gremio, el sector de negocios en el que me muevo, el conocimiento y la educación; las del entorno, potenciales cambios sociales, culturales, económicos. En general, marcar estas amenazas busca estar pendientes de ellas; y jugar de manera prospectiva, proactiva y propositiva.

Marcarlas es asumir una estrategia positiva y ofensiva: solemos buscar las oportunidades, para lo cual andamos con radares y escáneres que parecen fijos en registrar lo bueno, más no son capaces de “ver” lo malo y los cambios, o lo hacen tarde, con lo cual reaccionamos, nos pro-actuamos.

Al proponerte marcar a estos “oponentes”, desde una posición positiva, es para saber cuándo desmarcarse, cuándo anticiparse, cuándo encontrar el espacio vacío para atacar (no solo avanzar, recuerda el artículo anterior).

Si tu propósito de liderazgo personal es mejorar de manera integral tus condiciones de vida, asumir una posición de ataque-defensa es clave, así podrás moverte mejor en tu vida, con tus alianzas, evitar los goles y hacer muchos, para alzar tu propia copa.

martes, 15 de junio de 2010

empresa & negocios ASABA junio 2011.wmv

Los abarroteros y tenderos, sector comercial y empresarial significativo en la vida de los barrios de Barranquilla; con dos dirigentes y académicos de ASABA. En Empresa & Negocios:Colombia, Zoom Canal TV, viernes 3.30 y 9.00 pm; Barranquilla, Canal 23 TV, miércoles 6.30 pm, domingos y lunes; y en JEFES & EQUIPOS, http://jefesyequipos.blogspot.com

domingo, 13 de junio de 2010


Avanzar, hacer la pausa y atacar: reflexiones del mundial I
Reflexiones de liderazgo personal desde los conceptos futbolísticos


Entreveo los primeros partidos del mundial de fútbol, pendiente de los comentarios de los expertos para copiar algún argumento interesante que pueda usar en las conversaciones con mi hijo, quien debate en este campo con experticia y profundidad.
Así que además de disfrutar los partidos, aprender de mi hijo y los analistas, y esperar ver buenos partidos, escucho conceptos del fútbol que los relaciono “de una” con liderazgo personal.
Las primeras reflexiones son sobre avanzar y atacar.
Hablaban del equipo mexicano, que llegaba una y otra vez al área de Suráfrica, con pocas opciones de gol. Aunque México mantenía el balón y tocaba una y otra vez, no pasaban la férrea defensa; no había claridad ni creatividad en las jugadas; movían la cancha de un lado al otro, intentaban por donde fuese, recuperaban los rechazos, y debían defenderse de los ataques de Suráfrica. Eso era avanzar.
Los comentaristas aducían que los mexicanos adolecían de un estratega, quien les diera pausa al juego, que orientara al equipo, que planteara jugadas claves, que leyera los movimientos del oponente; hacer eso era pausar o hacer la pausa.
¿Por qué no atacaba México? No mostraba claridad en sus jugadas, que se notaban improvisadas; cuando tomaban la bola, mandaban pelotazos al frente, más con afán que con planeación; buscaban llegar a como diera lugar, sin pensar en el contrario; eso era “no atacar”.
Para el segundo tiempo, un poco tarde, decían, ya hacía pausa y atacaban. Por si acaso, el partido quedó empatado a un gol.
¿Así que para atacar hay que pausar?
¿Cómo vinculamos eso con el liderazgo personal?
Revisemos un concepto del liderazgo: ejercer liderazgo, o liderar, es pensar y actuar sobre el futuro, a partir de vivir y aprovechar el presente; es cambiar nuestros modelos mentales y paradigmas; es orientar nuestros esfuerzos a mejores escenarios; es proponer nuevos caminos, nuevas formas de hacer las cosas.
Una diferencia del líder-jefe de otros, es que este se orienta a escenarios o condiciones mejores y claras, más que a metas únicas; es decir, el líder-jefe propone lograr mejores condiciones colectivas para el grupo, por ejemplo calidad de vida y convivencia, más que solo cumplir con objetivos planeados que terminan siendo solo estadísticas y beneficios para unos pocos.
El liderazgo personal es hacerlo anterior conmigo mismo.
Cuando me concentro solo en aumentar los ingresos del mes, reflejados en la cuenta bancaria, tengo un “liderazgo direccional”, pues me intereso por la “meta-recursos”, con lo que puedo dejar abandonado aspectos importantes como, por ejemplo, mi calidad de vida, mis interrelaciones personales y familiares, principios éticos. Cuando me intereso en mejorar “mi escenario personal”, entonces le apuesto a mejorar las condiciones vitales, como mayor organización en el trabajo, más planeación, mejor servicio a mis clientes, mejor relaciones con mis proveedores, lo que redundará en mejores ingresos.
Avanzas solo cuando haces lo primero, trabajar y trabajar como cajero automático: malgastas tus energías, desmejoras tus condiciones, desaprovechas tus talentos, no aprendes para mejorar, entre otras consecuencias.
Debes aprender a hacer la pausa: reflexionar sobre tus propósitos, tus objetivos y tus metas; tus formas de trabajas; tus conocimientos; tu información sobre tu actividad; tus redes sociales y laborales; tus resultados; las experiencias de otros; las recomendaciones y consejos que te brindan.
Atacas cuando tienes claro que lo más importante eres tú mismo, tú como ser humano; tus principios, tus motivaciones, tus propósitos, y hacia ellos orientas tus esfuerzos; sabes que mejoras cuando aprendes cada día, cuando cultivas hoy para cosechar mañana; que la disciplina, la perseverancia y la persistencia son importantes; que la reflexión y la autoevaluación son oportunidades de desarrollo; que evolucionas cuando los tuyos promueves también que los tuyos lo hagan, entre otros.
El liderazgo personal es el liderazgo de “mí mismo”. “Mi mismo” puede ser la excusa perfecta para evadir la responsabilidad o las acciones requeridas; “mi mismo” puede ser al argumento perfecto para verme como víctima; recuerdo ahora una escena de la película La era del hielo II, cuando Sid ayudaba a Diego, el león, a superar su temor al agua: ataca a tu presa, era la analogía o figura que usó; no seas tú la presa, Diego, sé el cazador, ataca a tu presa.
Así debes hacer tú: ataca a tu presa, ataca tu “mi mismo” que detiene y limita tu propio desarrollo y transformación.
Haz la pausa y ataca: el gol son tus metas cumplidas; el partido ganado serán los logros obtenidos; ser mejor cada día, será la razón más valiosa para seguir jugando.

jueves, 10 de junio de 2010

EMPRESA Y NEGOCIOS Desarrollo sostenible.wmv

Desarrollo sostenible y responsabilidad empresarial, consejos y reflexiones desde las experiencias de Pacific Rubiales, empresa petrólera en los Llanos Orientales de Colombia, en el programa Empresa & Negocios: Colombia, por ZOON CANAL TV, viernes 3.30 y 9.00 pm; Barranquilla, CANAL 23 TV, miércoles 6.30 pm; en el blog JEFES & EQUIPOS, http://jefesyequipos.blogspot.com

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Delegación positiva: una oportunidad y un reto para el crecimiento del colaborador y del equipo de trabajo. Consejos prácticos, en el blog JEFES & EQUIPOS, hhtpo://jefesyequipos.blogspot.com.

lunes, 7 de junio de 2010

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Elogiar, un arte perdido: elogiar alimenta la autoestima y fortalece las interrelaciones, reconoce y valora al otro. Consejos para aprender a elogiar, en el blog JEFES&EQUIPOS, http://jefesyequipos.,blogspot.com

jueves, 3 de junio de 2010

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Cómo dirigir a personas nuevas en un trabajo o nuevos en un proyecto, y mejorar su estilo de dirección. Consejos prácticas. Jefes & Equipos, en http://jefesyequipos.blogspot.com

EMPRESA ECONOMIA Y TLC 2010 junio 2010

Impuestos, nuevos sectores de negocios, exportaciones, Colombia II, análisis y reflexiones de los retos para el nuevo presidente de 2010-2014, por los dirigentes gremiales ROSMERY QUINTERO, ACOPI, las pymes, y LUIS EDUARDO BLANCO, ANALDEX, las empresas exportadoras, en EMPRESA & NEGOCIOS,: Colombia, viernes 3.30 y 9.00 pm, CANAL ZOOM TV; Barranquilla, miércoles 6.30 pm; en blog especializado JEFES & EQUIPOS, http://jefesyequipos.blogspot.com

EMPRESA ECONOMIA COLOMBIA 2010-2014 mayo.wmv

Economía y empresas de Colombia, análisis y reflexiones de los retos para el nuevo presidente de 2010-2014, por los dirigentes gremiales ROSMERY QUINTERO, ACOPI, las pymes, y LUIS EDUARDO BLANCO, ANALDEX, las empresas exportadoras, conversando con Germán Hennessey, en un especial de EMPRESA & NEGOCIOS, para la jornada de elecciones presidenciales de mayo, que puedes ver en Colombia, los viernes 3.30 y 9.00 pm, por CANAL ZOOM TV, y en Barranquilla, los miércoles 6.30 pm y lunes 11.00 am, o en el blog especializado JEFES & EQUIPOS, http://jefesyequipos.blogspot.com

lunes, 31 de mayo de 2010

evaluación positiva del equipo. mayo 2010.wmv

Evaluación del equipo de trabajo: ´recomendaciones para convertirla en una experiencia positiva, motivar un mejor desempeño y fortalecer la interrelación. Mayo 2010.

domingo, 30 de mayo de 2010

Evaluación positiva del equipo de trabajo

Recomendaciones prácticas para que los jefes aprovechen al máximo la evaluación de sus colaboradores, generando mejoramiento e innovación en el desempeño: los criterios y los pasos en una momento crítico y una conversación vital para las personas y las organizaciones. Mis recomendaciones basadas en la experiencia de consultoría y capacitación empresaarial. Mayo 2010.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Empresa&Negocios: empleo y economía 2010-2014

Primer empleo, proyectos empresariales para las dos costas del país, y los retos del nuevo presidente de Colombia para mejorar empleo y la economía, en la conversación con Joseph Dacarett, empresario barranquillero de talla mundial, en este videoblog de Empresa&Negocios, dirigido por Germán Hennessey, miércoles 6.30 pm por Canal 23 - http://canal23.uac.edu.co -, y viernes 3.30 y 9.00 pm por Zoom Canal TV - wwww.zoomcanal.com.co -

lunes, 24 de mayo de 2010

Un jefe-líder marca el camino y el ritmo

Un jefe-líder marca el camino y el ritmo, artículo publicado en la revista MIDAS de ASABA, asesorada por Aida Hernández. Comparto con ustedes el artículo.

Un jefe-líder marca el camino y el ritmo

Si usted dirige un negocio, una microempresa o una pequeña empresa, es seguro que estará orientado a la producción de su servicio o producto: qué y cómo vender, cómo ganar más dinero, dónde estarán los clientes, son algunas de las preguntas usuales cada día.

Puedo apostar que usted llega primero a su trabajo y sale de último; que busca estar en cada parte de la empresa; vigila a cada empleado y casi que hace su tarea con él. Es decir, usted parece una mosca, por los cien ojos; un pulpo, por los ocho brazos; una araña, por la red que tiene, y hasta un tiburón, porque lo caza todo.

Le tengo malas noticias: usted está perdiendo dinero a montones. Y lo peor, usted pierde cada día: su salud y vida, o dígame ¿cuántas veces se queja en el día?; a su familia, o recuerde ¿cuántas veces le reclaman en casa por su quejadera del negocio y los empleados?; a sus amigos, o cuénteme ¿cuántos están aburridos con el mismo tema de conversación?

Aún peor, usted puede estar perdiendo clientes y ventas, o, sincérese, ¿cuántas veces ha escuchado eso de “yo le compro porque es usted, porque con esta gente que tiene…?

Sin querer queriendo

Como dice El Chavo, usted enseña sin querer queriendo. ¿Qué enseña usted a su gente, sus empleados? Formas de pensar y de hablar, maneras de comportarse y de actuar.

¿Cómo eso le ayuda a mejorar su negocio y ganar más clientes y dinero? Cuando sus empleados aprenden cómo deben comportarse y por qué, cómo deben atender a los clientes y porqué, y todos tienen claro lo mismo, usted no necesitará estar encima de ellos, vigilándolos todo el tiempo, porque ellos serán capaces de autocontrolarse y de autocorregirse. ¡Créame!

Cuando un grupo de personas tiende a pensar, analizar y tomar decisiones desde patrones similares de pensamiento, estamos frente a lo que se denomina modelos mentales colectivos, un factor que define, identifica y diferencia a los grupos sociales de otros.

Por ejemplo: usted sabe que debe levantarse a una hora temprana, incluso cuando durmió mal o se siente indispuesto; como sabe que es importante levantarse temprano, lo hace, y no necesita que se lo recuerden. Eso es un ejemplo de un esquema mental; cuando son varios sobre un tema similar, hablamos de un modelo mental.

Otro ejemplo: el modelo mental de los empresarios en el Atlántico, en cualquier área, sigue estando orientado a hacer negocios a corto plazo; por eso, cuando un empresario escucha de planes de inversión a cinco o más años, tiende a no aceptarlo; similar, cuando se le invita a planear más allá de un año, les cuesta trabajo.

En el caso de las personas empleadas de un establecimiento o una empresa, aprenden con el tiempo a comportarse de manera similares, a reaccionar de formas comunes, a actuar de acuerdo a lo que consideran es efectivo; en muchos casos, lo hacen de manera inconsciente.

Un liderazgo empresarial

Una de las responsabilidades principales de los empresarios y gerentes es fomentar esos modelos mentales en sus empleados, orientados a la calidad, la productividad, el servicio, el bienestar, entre otros aspectos. Aquellos pocos que lo hacen, disfrutan de una mejor empresa y de una mejor vida laboral, además de ser reconocidos por su liderazgo.

Las siguientes recomendaciones le pueden ayudar a lograr lo que se denomina modelos mentales y culturales colectivos para que usted se esfuerce menor, viva más, y claro, obtenga mejores resultados en su empresa.

1. Decidirse a ser un maestro y un líder de su gente. Eso implica saber que su tarea será de todo el día, todos los días, y que los resultados se verán poco a poco. ¡Se verán!, se lo aseguro.

2. Determine qué tipo de negocio o empresa desea; no le hablo del producto o servicio que ofrece o del sector empresarial en que se desempeña. Defina las cualidades de su mipyme: cómo quiere que sean sus empleados, cómo desea que lo reconozcan sus clientes y proveedores, en qué aspira a diferenciarse de la competencia en la forma de servir a los clientes. Como seguro usted lleva años al frente de su empresa, considere esas características que le han reconocido y que quizás con el tiempo ha perdido. Este ejercicio hágalo con calma y con tiempo suficiente.

3. Reflexione: ¿son cualidades que realmente desea y puede tener? ¿o solo son cualidades ideales que usted supone deben tener todos? Usted debe definir cualidades en las que crea realmente, las que considere importantes para usted, su gente y sus clientes. Escoja pensando en sus clientes y en usted mismo.

4. Si está claro en esas cualidades, pregúntese: ¿cómo debemos comportarnos mi gente y yo para manifestar esas cualidades? Es decir, qué debo hacer para mostrar con certeza que tengo estas cualidades. Defina tres comportamientos por cualidad. Ejemplo: una persona que es aseada: 1. Mantiene limpio su uniforme o su ropa; 2. Mantiene limpio y ordenado su sitio de trabajo; 3. Tiene ordenados y limpios los productos.

5. Con ese listado, haga una segunda reflexión: ¿esas cualidades usted las proyecta con su comportamiento diario? Si es así, felicitaciones. Si no, tranquilícese, va por buen camino.

6. Si no muestra esos comportamientos, debe comprometerse a hacerlo. Las cualidades que usted identifica deben manifestarse a diario, no por ratos. Si observa alguna diferencia, propóngase lograrlo. Pida ayuda a su pareja, a sus hijos, y a algún amigo o amiga para lo apadrinen.

7. Dedique un tiempo antes de la jornada laboral a explicarles a sus empleados de esas cualidades y de su propósito. Las personas necesitan explicaciones de qué desea, por qué lo desea y cómo se hará.

8. Sin querer queriendo, los siete pasos anteriores son un claro y firme ejercicio de liderazgo. Con su comportamiento y sus explicaciones, usted enseña a su gente, les muestra el camino, les marca el ritmo y les motiva a seguirle. Eso hace un líder. Continúe, que los frutos serán abundantes.

9. Cada día en público, delante de sus clientes y proveedores, elogie al empleado que muestre esos comportamientos y esas cualidades; sin exagerar, claro. Premie a quién más se compromete y muestra avances; no siempre es al mejor, pues muchas veces premiar a quien se mostraba rebelde es más importante que a quien siempre lo hace bien. Tranquilo, el premio incluye una felicitación pública y algo sencillo: un almuerzo especial, una película en dvd.

10. Si debe llamar la atención, dos recomendaciones: una: hable para todos sin hablar de alguien en especial, o sea, al que le caiga el guante; dos, hable a solas con la persona que desea corregir y siempre en términos positivos, resaltando el comportamiento y la cualidad que usted desea ver.

11. Persistencia y paciencia; cada semana disfrutará de un logro, hasta que pueda irse tranquilo de vacaciones porque sus empleados han aprendido de usted, su maestro o maestra, su líder.


jueves, 20 de mayo de 2010

El poder del SI y del NO

Dos actos de comunicación, claves en las interrelaciones personales y organizacionales. Mis recomendaciones para cuando digas SI y digas NO.

viernes, 19 de marzo de 2010

“El futbolista juega pero no habla de futbol”: “Bolillo” Gómez


El diálogo, competencia de los equipos para aprender e innovar


“El futbolista de hoy no habla de futbol y no sabe de futbol, no hablan entre ellos de futbol”. Esta frase se la escuché en una seminario a Hernán “Bolillo” Gómez, exentrenador de la selección Colombia de futbol, en evento al que asistí porque quiero indagar sobre el liderazgo en este deporte; por tiempo y fanáticos, no logré grabar mi programa con él, solo un par de preguntas.

Haciendo las relaciones con nuestro tema de interés, los jefes y equipos, recuerdo un vacío que he encontrado seguido en las organizaciones: la baja competencia colectiva para el análisis, el estudio y la reflexión; es decir, no saber aprender, corregir, mejorar ni innovar.

¿Significa que si hablamos todo el día de nuestro trabajo, mejoraremos nuestro desempeño? ¡No! De hecho, considero que hay que poner límites a ese tema de conversación, lo cual he sostenido en varios artículos (por ejemplo, el de Jefes Inteligentes, cuyo link les coloco http://chasqui.comunica.org/content/view/428/1/).

El punto está en saber conversar y en el escenario de conversación: tenemos la mala costumbre de hablar de trabajo mientras disfrutamos de un paseo y terminamos intentando solucionar un problema de oficina en momentos de distensión; obvio, la solución puede no ser implementada y el perjudicado puede entrar en conflicto por eso.

“Hablar de futbol entre ellos” implica estudiar de futbol, analizar los partidos, los equipos, los jugadores; comparar nuestro desempeño con nosotros y con otros; y, algo muy importante, crear un ambiente de crítica que nos permita describir los errores, analizarlos y aprender de ellos, sin juzgar ni perjudicar a las personas.

A manera de ejemplificar el daño que se obtiene de un mal manejo del error, otro caso de futbol reciente, que cita un arquero del equipo Junior de Barranquilla: dice Muñoz que cuando el anterior portero titular Berbia cometía un error (que usualmente terminaba en gol), empezaron a atacarlo y que poco a poco disminuyó la confianza en el jugador y la colectiva en la defensa; eso empezaba a repetirse; el asunto creció tanto, que cualquier error se le adjudicaba al arquero, sin mirar a otros jugadores ni la situación. (En este caso, considero que los periodistas deportivos se equivocaron al culparlo de cuanto error hubo, pues lo lapidaron, sin evaluar el daño que causaba al equipo.)

El error hay que estudiarlo sin juzgar a la persona; hay que diferenciar la dimensión afectiva-emotiva de la consecuencia del error, del análisis racional y mesurado del hecho, en su síntoma y su causa, y de manera integral o sistémica, no lineal ni aislada.

Este ejercicio es una de las condiciones para crear entornos orientados al aprendizaje. Esto nos permite una capacidad de análisis-solución-acción, que nos lleva primero a corregir, luego a mejorar, y después a innovar.

Ser capaces de estudiar el error y “hablar de futbol” son productos de la competencia del diálogo, una conversación dedicada a indagar, a comprender, a conocer, a mirar desde la perspectiva del otro. Cuando uno dialoga, abre puertas, corre límites, mueve fronteras.

Uno de las principales dificultades para el diálogo es mental y cultural: tendemos a juzgar y prejuzgar; preferimos culpar a otros que vernos a nosotros (recuerda la viga); el afán de “quedar bien” hace que rehuyamos aceptar un error y evadamos la responsabilidad; algunos prefieren “no pisarse las mangueras” y se “hacen los locos” con los errores.

Poco vale que “hablemos de futbol” si solo manejamos estadísticas, si solo mencionamos fechas; o, peor aún, si intentamos imponer nuestro criterio a los demás o rechazamos las opiniones de los otros.

En nuestras organizaciones, “hablemos de futbol”:

- Mantengamos momentos semanales para la evaluación crítica, pilar de los llamados grupos primarios o naturales.

- Creemos grupos de estudios, donde podamos compartir las experiencias de los compañeros o las de terceros.

- Conozcamos y aprendamos de nuestros procesos, y de aquellos en los cuales compartimos responsabilidades y actividades.

- Observemos a los demás, pues podemos ver lo que ellos por su actividad y rutina han perdido de vista.

- Pidamos, casi que exijamos a otros, que observen nuestras actividades y desempeño, y nos den sus ideas y recomendaciones.

- Escuchémoslas, con ánimo de aprender; no “matemos” ni al mensajero ni al mensaje.

- Pidamos y aprovechemos de los clientes sus evaluaciones y sugerencias.

“Hablar de futbol” nos vincula a nuestra actividad, un paso hacia para ser mejor y más competitivos.